Salí a caminar
para una pena olvidar,
miré como los árboles
danzaban al viento,
vi como de mi corazón
afloraba un sentimiento.
Vi una hermosa mujer,
que con su pelo
coqueteaba con el viento.
Tan bello entorno
me hiso olvidar mi pena,
mi sangre volvió
a fluir por mis venas.
Raúl Peña y Lillo Valenzuela